Maíz

Maíz – Zea mays

Hierbas – Trigo de Turquía, Trigo de Roma

Descripción

El maíz era el alimento básico de muchos colonos precolombinos en el continente americano. Fue cultivada desde el sur de lo que hoy es Estados Unidos, Perú y Bolivia por pieles rojas, aztecas, mayas e incas. En México, hace más de 4.000 años se encontraron restos de maíz en yacimientos prehistóricos.

Planta anual de la familia Grasses, con flores masculinas y femeninas separadas. Estos últimos se agrupan en puntas, que con el tiempo se convierten en puntas. De cada una de las flores de la espiga hembra, emerge un estilo de unos 20 cm de largo. Todos los estilos juntos forman el cabello o la barba del maíz. Los frutos son los granos de maíz.

Hábitat

Originaria de México y Centroamérica, pero cultivada en todo el mundo como alimento y forraje. Ya no existe como planta silvestre.

Piezas utilizadas

Frutas y estilos, estigmas mal nombrados.

Propiedades e indicaciones

El grano de maíz contiene carbohidratos (70-77%), proteínas (7’%-10%) y grasas (3%-5%), así como minerales y oligoelementos (principalmente flúor). Su proteína es más completa de lo que se pensaba, aunque ligeramente inferior a la del trigo y mucho menos completa que la de la soja. Sin embargo, al igual que el arroz, se distingue por su falta de gluten, una sustancia proteica que puede causar una reacción inflamatoria en la mucosa intestinal, una enfermedad conocida como enfermedad celíaca. Estas son las aplicaciones del grano de maíz:

Emoliente y protector de la mucosa intestinal: el maíz y su harina, gracias a su ausencia total de gluten, son muy útiles para las personas que padecen enfermedad celíaca y, en general, para los niños que sufren de malabsorción intestinal o diarrea crónica. En la actualidad, para los lactantes, se recomienda iniciar la dieta de transición de la leche sola a la harina de cereales, con gachas de maíz o arroz que, en ausencia de gluten, se toleran mejor que el trigo, la cebada o el centeno, si los contienen.

Metabolismo más lento: El maíz ralentiza la actividad de la glándula tiroides, y por lo tanto el metabolismo. Se recomienda para hipertiroidismo y convalecencia, anemia y desnutrición como reparador. Es útil en dietas de engorde.

Sin embargo, debe notarse que la proteína del maíz, llamada zeína, es baja en lisina y triptófano, dos aminoácidos esenciales, así como la niacina, un factor vitamínico. Como resultado, las personas que comen sólo maíz tienden a sufrir de deficiencias nutricionales, que pueden causar enfermedades como la pelagra. Por otra parte, el maíz en combinación con otros cereales, legumbres o leche, es decir, como componente adicional de una dieta variada, es un alimento altamente nutritivo que ayuda a satisfacer las necesidades proteicas de la dieta.

Reducción del colesterol: el aceite extraído del germen de maíz es muy rico en ácidos grasos insaturados, por lo que es adecuado para aquellos con exceso de colesterol en la sangre.

Externamente, la harina de maíz se aplica en cataplasmas calientes a los riñones en caso de cólico renal, así como a la vejiga en caso de cistitis. Su efecto es mayor si se utilizan en combinación con una infusión de estilo.

Los estilos o estigmas de maíz, que forman su hermoso cabello, son en realidad conductos finos que fluyen hacia el ovario de sus flores. A través de ellos, los granos de polen que los fertilizan penetran. Son ricos en potasio y flavonoides, que les confieren una acción diurética, contienen alantoína, que los hace sedantes y antiinflamatorios, pero también taninos y esteroides. Su acción diurética y depurativa es intensa y muy bien tolerada, sin irritar los riñones ni provocar descompensación en el equilibrio electrolítico de la sangre. Se pueden tomar durante largos períodos de tiempo. Son muy recomendables en los siguientes casos:

Trastornos circulatorios: edema (retención de agua), piernas hinchadas (incluso durante el embarazo), problemas cardíacos, hipertensión, exceso de sal en la dieta.

Litiasis renal, ya sea por cálculos úricos, fosfatados u oxalatos; colitis renal, por su acción sedante y antiinflamatoria.

Inflamación de los riñones (nefritis), vejiga (cistitis), albúmina en la orina (nefrosis).

Gota (exceso de ácido úrico), artritis, edema subpalpebral (bolsas debajo de los ojos) y en cualquier momento que desee eliminar el exceso de toxinas acumuladas en la sangre (por ejemplo, después de pasar una gripe).

Uso del sistema

El maíz y su harina se toman en una multitud de formas y platos como otro alimento. En infusión de estilo, 30 gramos por litro de agua; se toma caliente o fría, por la mañana o por la tarde, pero no por la noche, a razón de 3 a 5 tazas por día. El aceite se obtiene a partir del germen del grano de maíz; se utiliza como cualquier otro aceite de cocina, preferiblemente crudo.

En el exterior, en cataplasmas de harina de maíz que se aplican en caliente a los riñones o la vejiga.

Empleo

Infusión a una dosis de 20 g de estigmas por litro de agua, como diurético en el catarro vesical. Jarabe de maíz: 30 g de extracto por 1 kilo de jarabe de azúcar. Tomar 8 cucharadas al día.

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